La Mejor Relación es Liarse con una Mujer Casada

No he encontrado mayor placer en esta vida que tener una relación con una mujer ya casada. Admito que no fue algo que yo buscara, sino un placer que me encontré de casualidad. No voy seduciendo a las mujeres de otros, al menos no por norma. Todo empezó de forma inocente, con algún coqueteo, alguna conversación en privado y un cúmulo de circunstancias que más tarde supe que no habían sido tan fortuitas como yo pensaba. En cualquier caso, lo importante no es cómo sucedió. Mi intención es explicaros lo bueno que ha sido para mí estar liado con una mujer casada.

Los Límites Han de Estar Claros

Antes que nada hay que ser conscientes de que esta relación con una mujer casada puede ser un marrón si se va de las manos. Los límites han de estar muy claros entre los dos. Hablo de limites y no hablo de «Esto es solo sexo». Establecer límites implica un compromiso similar al que tienen los «Amigos con Derechos«. La relación puede ser mucho más que sexo, pero deben existir barreras y límites claros que no se pueden transgredir. Si eso sucede, todo se complica y puede acabar mal para ambos.

Tampoco es algo habitual, ni algo que le puede pasarle a cualquiera. Las mujeres casadas al fin y al cabo son mujeres normales. En lenguaje informático diríamos que llevan un firewall instalado que las hace impenetrables. Para entrar en sus vidas hay que hackearlas, supongo que al igual que los hombres. No puedo daros consejos sobre cómo romper esa protección y tampoco es el objetivo de este artículo. He admitido al principio que mi relación con una mujer casada no la inicié, ni la busqué yo. La mujer vino a mí y por ello he sido afortunado.

Para mí era una forma fácil y habitual de obtener sexo y del bueno. Creo que para ella también lo era. En ese acuerdo tácito, ambos ganábamos algo. Si hubiéramos querido algo más que conversaciones divertidas tras el sexo, y hablar de algunos problemillas que ella tenía y sufría, todo hubiera cambiado.

Ventajas de Liarse con una Mujer Casada

Voy a daros una lista de motivos por lo que creo que tener una relación con una mujer casada ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. No me refiero solo a la experiencia sexual, sino a muchas otras ventajas que comporta esa situación.

Sexo sin Compromisos

No es cierto que tengas tanto sexo como quieras. Puedes quedar 4 o 5 veces al mes, máximo. Lo que sí que es cierto es que ella siempre tiene ganas de sexo cuando queda contigo. En esos encuentros furtivos ya sabes que vas a sacarle punta al lápiz. Al ser una aventura, puedes pedir y sugerir tantas posturas y cosas raras como te apetezca. Ella también suele tener ganas de explorar y descubrir, pero sobretodo tiene ganas de hacer cosas distintas que le hace su marido.

Si su marido siempre la aborda con la postura del misionero por monotonía, es mejor evitarla. Al hacerlo en la postura del misionero, puede traerle malos recuerdos. Así que es mejor buscar otras posturas, por atrás, por arriba, de lado, de media vuelta etc. Cualquiera menos el misionero, a no ser que ella insista. En esa época de gran lujuria y desenfreno, entendí aquella frase:

El mundo está lleno de tías buenas, casadas o liadas con hombres que ya están hartos de follárselas.

Desconocido

Si en un encuentro logras echar dos o tres polvos, acabas saliendo con una cara de felicidad que no tiene precio. Tú lo disfrutas, ella lo disfruta y al final solo son cuernos. Si no fueras tú, le pondría los cuernos a su marido con otro. No nos engañemos. Tampoco has de sentirte mal por querer echar un polvo, ya que ella lo desea tanto o más que tú. Incluso es probable que inicie los preliminares.

Sexo con una mujer casada
No has de sentirte mal por querer echar un polvo, ya que ella lo desea tanto o más que tú.

Lo Bueno de una Relación sin lo Malo

El sexo está bien, ya que en última instancia es lo que más importa de esa relación. Así que todo lo demás queda descartado. Haré una lista para que entendáis las ventajas:

  • No hay que conocer a la familia ni soportar reuniones familiares
  • No es necesario aguantar ronquidos o molestias de noche (por ambas partes)
  • No hay que hacer frente a problemas económicos
    • Colegios
    • Niños
    • Hipoteca
    • Coche
  • No hay que aguantarla cuando está de mal de humor ( con razón o sin razón )
  • Tampoco hay que darle la razón para no discutir.
  • El mando de la tele o el canal que hay que ver es irrelevante
  • Si tiene un resfriado o una gripe no acabas contagiado
  • Claro que si tiene la regla, ni follas tú ni su marido o sea que da igual.

Riesgos de la Relación con una Mujer Casada

Obviamente que te pillen, que te rompan la cara o que te sacudan. También está el riesgo de enamorarse porque eso rompería toda la magia de poder mantener esa relación dentro de unos estándares razonables.

El mejor consejo para evitar situaciones desagradables es lograr que ni tú ni ella sepáis demasiado el uno del otro. Si no sabes dónde trabajas, mejor (en mi caso eso no fue posible). Si ella no sabe donde vives, también mejor. Si el marido se enterara, podría abordarte y encararse contigo. Para mantener una relación con una mujer casada, lo mejor es que el marido nunca se entere.

Y como suele decirse en estos casos, si oyes un chasquido metálico, sal corriendo en zig zag y haz la croqueta entre medio de dos coches para evitar las balas. No deja de ser un reporte y una relación de riego.

Tyrion

Alias de un bufón. Beber, lujuria. Nadie puede igualarme en esas cosas. Adoro al dios de las tetas y del vino.

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