Más Películas como El Joker. Menos como Geminis

Mientras el Joker podría calificarse como una película a la vieja usanza, Geminis apuesta por la tecnología digital disponible para abrumarnos con ella. Cada película ofrece lo que tiene, el maquillaje del payaso y su tristeza frente a la tecnología de rejuvenecimiento facial.

Son dos películas muy diferentes y sería injusto no hacer hincapié en que hay más cosas que las separan entre sí, que elementos que las acercan.En este artículo intento explicaros que ambas películas constituyen dos maneras muy distintas de entender el cine, no solo técnicamente sino también en su concepto.

Los Pecados de la Película Geminis

Geminis tiene un guión escrito en los años 90 y no son pocas las personas que se han encargado de señalarlo haciendo las reviews pertinentes en sus blogs. No sabría interpretar si es algo bueno o es algo malo. Al final te quedas con el aire rancio y persistente de un pedo. Es algo familiar y tolerable porque forma parte de ti (de tu pasado), pero no deja de ser una ventosidad que no alegra el día a nadie. Me refiero a películas como «Dos Policías Rebeldes», «La Roca», o «Men in Black». Estoy hablando de las buenas, pero también hay ejemplos de pedos rancios que nunca debieron materializarse como: «Independence Day», «Con Air» o «Wild Wilde West».

¿No había tiempo de modernizar un guión? Si vas a gastarte unos cuantos millones en hacerle un lifting digital a Will Smith, para que acabe convertido en el Príncipe de Bel Air, unos miles de dólares extra para un guionista no hubieran venido nada mal tampoco. En los noventa se hacía mucho cine de acción, sin un mensaje aparente. Eran otras épocas, otras costumbres y una forma muy distinta de ver el mundo. Unos años más tarde aparecería Internet y lo cambiaría todo. Hoy solo Disney y Los Vengadores tienen licencia para hacer ese tipo de cine sin mensaje aparente.

Muchos de nosotros tenemos una edad y al joven Will solo lo relacionamos «con su tía y con su tía viviendo en Bel-Air», con el joven Carlton como «Cara cartón», Philip «el tío» y Geoffrey el Mayordomo, que tenía siempre una escoba metida por el culo, pero acaba siendo más gracioso que Alfonso Ribeiro con las líneas de guión adecuadas.Ese era el joven Will, el que tenía pinta de pandillero, pero solo era un inconformista y un rebelde que se ponía la corbata del colegio en forma de cinta para el pelo.

Geminis nos trae una película con el aire rancio de un pedo de los noventa, con un protagonista completamente inmortalizado en una sitcom de los noventa y con una tecnología de 2020 que ha demostrado una y otra vez que es completamente inútil en la gran pantalla. Me refiero a la ultradigitalización del frame rate en las películas de acción. Pasó con más pena y sin ninguna gloria cuando se utilizó en el «Señor de los Anillos», pero pocos lo recuerdan.

4k, 60fps, 120fps, 240fps  Trampa Digital

El 4k y el cine son elementos incompatibles de por sí. Ang Lee, cuya carrera no destaca precisamente por hacer buenas producciones, ya debería haberse olido la trampa. Entiendo que, vista su carrera, pensaba que tuviera mucho que ganar y más bien poco que perder, aunque yo no estoy tan seguro de ello. A estas alturas el director ha terminado por despejarnos esas dudas sobre su comprensión y visión del cine. Se ha tirado a los leones y ha acabado convertido en un filet mignon.

El problema cuando aumentas los fotogramas por segundo en el cine va implícito en el enunciado. Más fotogramas, más calidad, más detalle y por tanto menos magia. Los trucos y las costuras se ven. Puedes ver a los actores en todas y cada una de sus expresiones, en todas y cada una de sus acciones y movimientos. Puedes analizar sus intenciones y sus reacciones como si fueras un juez de línea, no como si fueras un espectador.

El resultado es menos fluido y poco natural. Ves en detalle como los actores esperan para decir su línea;  ves perfectamente la cara del especialista que está rodando la escena de acción; sientes como las peleas entre personajes no son verosímiles, ya que puedes analizar todos y cada uno de sus gestos en movimiento, torpes e irreales. Acabas viendo un simulacro de pelea y la experiencia de años realizando escenas de acción, de repente resulta inútil. Es como si un mago perdiera la habilidad con las cartas, y la mano ya no fuera más rápida que el ojo.

¿Qué tiene de bueno ver a Will Smith a 60 fotogramas entonces? Con esta tecnología, lo que consigues es que ambos personajes parezcan diferentes y en pantalla sean 2 actores completamente distintos. A diferencia de cuando en una película de bajo presupuesto superponen al actor en la misma toma 2 o tres veces y se ve duplicado, irreal como una copia de sí mismo hablando. Por desgracia, Geminis es incapaz de dar un buen guion y lo mejor de la película queda reducido a una simple anécdota.

El joker, a diferencia de Géminis, ha basado su éxito en un buen guión y una interpretación más física que digital. La tradición se ha impuesto a una innovación mal planeada y ejecutada.

¿Qué pinta el Joker en todo esto?

Pues pinta más bien nada, creo yo, pero es la antítesis de Géminis por diferentes razones y no solo técnicas.

El Joker se rodó con un actor que, a la antigua usanza, perdió peso para interpretar a un personaje, en contraposición a Smith, que fue añadido digitalmente. No es culpa del actor, ya que le resulta imposible hacerse más joven (sino cualquiera lo haría), pero aún así; esta situación nos demuestra que la tecnología a día de hoy no logra abstraernos de la cruda realidad. La juventud de Smith tiene un tono de falsedad, mientras que la delgadez de Joaquin Phoenix tiene un peso enorme en la calidad de la interpretación y en el resultado final.

En segundo lugar, más tecnología no te da una mejor película. Incluso Géminis se ve mucho mejor a 24 fotogramas por segundo que a 60 y buena suerte si encuentras un cine que te pase la película a 120 fotogramas (se pueden contar con los dedos de una mano). Por desgracia, te dejará con todavía peor sabor de boca y no lo digo yo. Lo dicen algunos expertos.

joker película

En tercer lugar, y para acabar este artículo, un buen personaje en el guión adecuado dará siempre una mejor película que cualquier presupuesto desorbitado de tratamiento digital. En 2019, esto todavía es así y tanto El Joker como Geminis nos acaban de demostrar esta triste realidad. La pintura de payaso se ha impuesto al rejuvenecimiento digital que han llevado a cabo los expertos. El cine sigue siendo arte y por mucho que se empeñen en maquillarlo con efectos digitales, la calidad de un guión y una actuación memorable prevalecerá por encima de una cortina de humo digital.

En unos años, nadie recordará Geminis, pero El Joker pasará, por méritos propios, a la historia del cine como una película de culto. No porque un payaso con pintura blanca y nariz roja se impusiera a un Príncipe de Bel-Air con cara artificial de sufrimiento. Pasará a la historia por hacer un uso correcto de la tecnología disponible, por utilizar maquillaje real que permite expresar emociones intensas, por ofrecer una historia conmovedora. Pero, sobretodo, por incluir a un actor capaz de echarse encima una historia, sin que la tecnología digital llevada a un extremo innecesario, le reviente su actuación a 60 fotogramas por segundo o más.

Blackjack

Alter Ego de alguien anónimo. Amante de la ciencia ficción. Apasionado del cine y de la fotografía.

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