Influencer. Ese Tonto Útil Pasará a la Historia

Influencer. Ese Tonto Útil Pasará a la Historia

El influencer se ha convertido en el tonto útil de las grandes marcas, pero también de las pequeñas. Lo cierto es que me refiero más al micro influencer, cuya descripción podréis leer más adelante en el artículo. Este individuo deambula por el filo de la navaja. Su alma resulta fácil de corromper y suelen vender a su audiencia por algo más de 30 monedas de plata. Muchos han logrado convertirse en una caricatura de sí mismos y viven una ilusión fruto de la fama que alguna página web o alguna red social les da. Algo han hecho bien, pero cuando llega el momento de gestionar los resultados, la codicia acaba siendo un elemento distorsionador.

¿Qué es un Influencer?

Un influencer es un creador de contenido en medios minoritarios y específicos a los que solemos llamar «nichos de mercado». Gracias a ese contenido propio u original ha logrado crear, desarrollar y potenciar una comunidad con gustos e intereses afines a su trabajo. La forma de difundir su contenido puede variar, desde herramientas más populares como Instragram o Youtube, pasando por blogs e incluso foros. Como el propio nombre indica, la importancia del influencer no viene dada por el medio o la cantidad de seguidores que le acompañan, sino por la capacidad de influir que tiene en estos.

Hay mercados muy pequeños que de forma natural tienden a agruparse alrededor de alguien que logra sobresalir. Por ello, más que audiencia o tráfico, el influencer logra visibilidad y relevancia poniendo en juego su reputación. Insisto en este punto ya que el influencer es una líder dentro de una comunidad de personas con intereses afines. Se ha creado a sí mismo y cuanto más aumenta su popularidad, más exigente se vuelve, más tiempo debe invertir en su comunidad de seguidores y, por supuesto, más aumenta su ego.

La Evolución del Influencer

No todo el mundo se llama o se considera influencer, el tonto útil no nace, sino que se hace. El influencer suele destacar en uno canal, máximo dos canales para que su mensaje y sus filosofía atraiga seguidores. Algunos temas es mejor tratarlos en Instagram, otros se trabajan mejor en Youtube. Estas son las dos redes sociales que más se utilizan en la actualidad para ese fin.

Existen 4 niveles de influencia perfectamente definidos: principiante, micro-influencer, influencer y celebrity. En este artículos solo voy a hablar del aspirante y del micro-influencer. Hablaré sobre cómo las marcas se aprovechan de ellos o cómo se aprovecharán.

El Aspirante

El principiante es el típico novato que salta a la escena pública con ganas de comerse el mundo. La gran mayoría se dan una buena hostia contra la pared de la fama. Cual espermatozoide en busca de un óvulo que fecundar, se pierden por falta de orientación. Suelen tomar decisiones equivocadas, pese que a veces sus intenciones o su contenido puede ser de calidad.

Influencer. Ese Tonto Útil

Para llegar a ser micro-influencer, no solo es necesario ser gracioso, además tienes que caer en gracia. Hay que tener gancho, ritmo, presencia, en definitiva, algo más que contenido. No se trata de tener presencia física, ni de ser guapo o dicharachero, sino de intentar encajar el nicho de mercado con una actuación. Aquí es donde la gran mayoría de aspirantes fallan porque las redes sociales son, en el fondo, otro gran espectáculo. Forman parte del «panem et circenses«. O te unes, o fracasas.

Muchos aspirantes a influencer acaban siendo el primer tonto útil de la cadena. Necesitan contenido y debe utilizar aquello que tengan a mano. Acaban haciendo publicidad gratis y minoritaria para algunas marcas. Las grandes y pequeñas marcas acaban pensando que toda publicidad al fin y al cabo es positiva. Mientras hablen de ti … y además no tienes que pagarles. Las marcas y sus departamentos de marketing se descojonan una y otra vez cuando un aspirante les usa para intentar convertirse en influencer.

El Micro – Influencer

Se considera «micro-influencer» a alguien que tiene un mínimo de 30,000 seguidores y un máximo de 100,000. Vamos, que para ser un profesional de verdad necesitas más de cien mil seguidores. El micro influencer es ya un tonto útil, con curriculum. Las marcas se empiezan a interesar por él o ella y empiezan a presionar. Habréis visto como de repente, un youtuber empieza a poner publicidad de servicios online. El más típico de todos es Squarespace, pero Skillshare no le a la zaga tampoco.

Recientemente leía que, según un estudio, las marcas han descubierto que la capacidad de influir en el público de un micro influencer son muy limitadas. Como la capacidad de los micro es bastante reducida a nivel global, recomendaban contratar a muchos de ellos para lograr resultados visibles. Esto puede leerse de dos formas, la positiva es que se necesitan más «micro-influencers». La mala es que se van a quedar sin trabajo si no logran convertirse en influencers de verdad. El estudio parece indicar que los influencers, esos tontos útiles, ya lo son cada vez menos.

Tiene sentido. Imaginad que quiero vender una bolsas de té. Hay 8 canales de influencers o micro influencers que hablan sobre el té y copan el 80% de la audiencia de Internet. Si todos los usuarios interesados en té, están suscritos a esos canales … solo necesito publicitarme en uno de ellos y llegaré a casi la misma audiencia. No es necesario contactar a los 8 influencers. Tal como funciona Internet, el mercado se está devorando a sí mismo.

Influencer, el Tonto Útil en Vías de Extinción

La concentración de usuarios en canales similares provoca que el micro influencer de contenido se esté quedando sin fuerza para promocionar y ser la imagen de una marca. Al final las marcas eligen a aquel micro influencer que mejor represente los valores con los que quieren asociarse. Si un youtuber es muy técnico y detallista sobre los productos que analiza, puede que algunas marcas no estén interesadas en ello. Quizás prefieran a un showman que hable maravillas y se centre en otros aspectos del producto.

Esta guerra puede acabar perjudicando a los influencers de todo un sector. Youtube cada vez paga menos y la tendencia es seguir por ese camino, especialmente después de rotundo fracaso de Youtube Premium. La solución para muchos micro influencers será buscar patrocinadores y mecenas de sus canales y contenido, pero solo uno o dos acabarán siendo contratados. Las maracas serán exigentes decidiendo dónde van a poner su dinero.

El influencer que las marcas contraten será el tonto útil. Aquel a quien pagarán lo que les dé la gana, con la constante amenaza de que si no lo hace bien o no trabaja bien para la marca, llevarán el dinero a otro influencer, igual de tonto e igual de útil. No olvidemos que los clientes potenciales siguen suscritos a los mismos canales y ven casi el mismo contenido.

Conclusión

La era de los micro influencers pronto tocará a su fin. Ya hay un estudio en el que se aconseja a las marcas que centren su contenido en influencers y no en los micro. Los micros solo serán rentables si se utilizan de la misma forma que utilizaba la publicidad hace unos años. Machacar con anuncios una y otra vez en todos los canales y ganar visibilidad por repetición.

Es probable que las marcas intenten asociarse con al menos un micro influencer. Será aquel que mejor represente sus valores y que puedan controlar para hablar bien del producto o hablar solo de lo que interesa de ese producto. En ese sentido, creo que la credibilidad de muchos micro influencers será puesta en entredicho. Fijaros como muchos de ellos, cuando hablan de un producto, repiten que no les han pagado por ello.

Entre la presión económica de Youtube y otras redes sociales, unido a la presión de las marca; los micro influencers pronto empezarán a caer y a desaparecer. No será fácil generar contenido infinito sin la ayuda de marcas que no están dispuestas a pagar más. En fin, que la era del micro influencer, ese tonto útil llegará pronto a su fin.

Maligno

Alter Ego de un melónmano, meleonmano, melanómano, (risas) shhh .. Silencio. Alger Ego de un tío que le gusta música rara. jajajajajaja (risa maligna)

Related post

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *