Harto y Cansado de Series. Regreso al Cine

Empiezo a estar harto de ver series. Cada vez que Netflix u otra cadena anuncia una nueva serie o veo un nuevo trailer siento una enorme pereza. Algo similar a cuando has de registrarte en una web y te empiezan pidiendo la dirección de e-mail, luego te piden datos y nombres, luego un teléfono y acabas rellenando un montón de formularios sobre privacidad. Las series son cada vez más ese tipo de trampas porque requieren procesos similares, pero más largos en el tiempo.

He vuelto al cine y, creo que he vuelto para quedarme. Seguiré viendo alguna serie de vez en cuando, pero ya he pasado el síndrome de dependencia televisivo y he puesto mis ojos y centrado mi atención en el séptimo arte. No reniego de mi pasado, pero ahora lo veo con cierta perspectiva que antes no tenía. Las series me cansan, me agotan y me desmotivan, por eso he decidido verlas con mucha preocupación. Tal vez me convierta en un bebedor social o un consumidor de series social.

Hace algunos meses mi compañero @blackjack escribió un artículo donde precisamente describía en detalle este fenómeno. La web donde colaboró está actualmente cerrada, así que pemitidme que os haga un resumen en ese artículo.

Las Nuevas Series son el Culebrón 2.0

El cansancio de las series está directamente relacionado con el cambio de formato. Hemos pasado de series que explicaban 15 historias en 40 minutos, de forma rápida y a veces precipitada, a series en donde se nos explica una historia en 500 minutos de pantalla con excesivo lujo de detalles. Las historias están sobredimensionadas de tiempo y acaban convirtiéndose en un puchero donde lo mismo entra un apio, que una cebolla, que un trozo de pizza.

Personajes de Amplio Espectro

Los personajes secundarios de las series cada vez toman más protagonismo. Este hecho lo único que consigue es, por un lado desviar la atención de la historia, en segundo lugar alargar el metraje. Obviamente los actores están encantados porque su supuesto papel secundario recibe mucha más atención. El espectador, por otro lado, acaba viendo todo aquello que no le interesa ver o algo por lo que no ha pagado.

Pongamos un ejemplo clásico. Una serie de policías donde hay un misterioso asesinato y la investigadora del caso es una brillante mujer policía con un divorcio complicado que le afecta en el caso. En una típica serie de Netflix, el divorcio acabará teniendo más importancia y más minutos en pantalla que el asesino en serie. Veremos no solo como su ex marido lleva una vida al borde de la ley, veremos las complicada vida adolescente de sus hijas. A su vez, veremos que los padres del novio de sus hijas son alcohólicos y una mala influencia. La suegra de la agente de policía es probable que sea otra mala influencia y conspire para que su hijo logre la custodia de las hijas. ¿Y el asesino en serie? ¿Qué más da?

¿Quién Necesita Historias? Cuando puedo hablar de mí

Harto y Cansado de Series

Estoy harto de este tipo de series que se creen épicas por desarrollar a los personajes en detrimento de la historia. @blackjack suele decir que cuando sientes que una serie está empantanada y no avanza hacia ningún sitio es porque ha dejado de centrarse en la historia y se ha puesto a hablar de los personajes y de sus problemas. Si notas que el capítulo es un lodazal que no conduce a nada, acabas de descubrir que estás viendo un culebrón. Más concretamente, el culebrón 2.0

Claro que Estoy Harto de Series

Te invitan a ver una serie de misterio y el único misterio que acabas descubriendo es si los protagonistas toman té o café por la mañana. Ver una serie implica empezar a conocer personajes con todo lujo de detalles y no estoy hablando del personaje principal. Acabarás conociendo a la familia, al vendedor de pan, a la familia política y a los novios de los hijos. Si quitas todo el ruido que las nuevas series generan en todos esos capítulos, te quedas con el esqueleto de una historia que podría contarse en 120 minutos. Curiosamente lo que suele durar una película.

El Cine de Siempre

Y harto de series y harto de su pedantería recientemente he vuelto a dirigir la mirada hacia el cine. Allí las historias no son más cortas, son igual de largas que las series, pero la acción y lo que rodea a esas historias queda más condensado. Es cierto que a veces faltan detalles y que, alguna vez, ves una pirueta argumental dar cohesión. Por lo menos no tengo que tragarme decenas de minutos con personajes que no me interesan y que no conducen a nada.

En los últimos 5 meses he vuelto a ver películas. Me he aburrido, he disfrutado y me he reído como siempre. Sin necesidad de quedarme horas y horas delante de la pantalla para ver terminar una historia. Incluso El Irlandés, que es una película larga y densa, llegué a verla del tirón sin aburrirme lo más mínimo. ESO señores, ESO es contar historias.

El Formato Importa y Hay de Respetarlo

Harto de Series. Prefiero el Cine

Quizás abandonemos las salas de cine y en pocos años, quizás meses, el cine empiece a publicarse casi en exclusiva mediante los canales de streaming. Sospecho y espero que siga siendo el mismo formato. Espero que los productores entiendan que ya hemos hecho suficiente daño con el nuevo formato de series y que el formato cine ha de respetarse. A veces tengo la impresión de que las películas siguen durando entre 90 y 120 minutos porque existen los cines, los horarios y las empresas. Si no existieran, quizás la televisión forzara un cambio como ha hecho con las series.

No necesito ver películas más largas. Quiero ver películas más interesantes, que no dispersen sus historias y que se ciñan a un ritmo. Y también quiero ver series que me expliquen aventuras, que me transporten a lugares extraños. Estoy cansado de series que se regocijan de lo mundano de sus escenas y secuencias. Saber que el personaje principal de la historia ha almorzado tostadas con mantequilla no me aporta nada.

En definitiva espero que el Cine y las Series de Televisión no terminen por fusionarse. Eso sería una triste noticia.

Conclusión

Seguro que no soy el único que ya se ha hartado del nuevo formato de series. Son muchas horas de metraje que confunden al espectador porque le llenan la pantalla con historias secundarias de poco o nulo interés. Harto de series he vuelto al cine y he redescubierto la intensidad de sus guiones y la fuerza con que se transmiten ciertas escenas.

No es casual que cada vez las series sean más flojitas porque con tantos minutos en pantalla, todas acaban divagando y centrando la atención hacia donde no siempre le interesa al espectador.

Espero que con las nuevas tecnologías de streaming, los productores no cometan el error de romper el formato del cine y acerquen poco a poco los dos estilos: cine y televisión. Sobretodo porque la televisión cada vez me aburre más y el cine cada vez me aburre menos.

Heisenberg

Alter ego de alguien que se toma su trabajo muy en serio y que consigue transmitir claridad en sus colaboraciones. Adoro crear, me aburre la mediocridad y desprecio la violencia y la soberbia. Nunca olvidéis que soy yo el que noquea.

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