Los Chistes Guarros Requieren de un Colaborador

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué cuando se explican chistes guarros siempre hay un colaborador que se escandaliza? Tampoco es necesario que el chiste sea muy subido de tono. Si puede ofender, o contiene algún mensaje problemático, siempre hay alguien que salta como un resorte para escandalizarse o llamar la atención al cómico.

Berto Romero Foto Oficial en los Goya

En este artículo os lo explico con dos ejemplos: un cómico veterano y otro más novel. Ambos utilizan este recurso de forma habitual. Me refiero a Berto Romero y Victoria Martín. Berto suele jugar mucho con el humor escatológico ante la indignación de su compañero habitual, Andreu Buenafuente. Sucede tanto en el programa Late Motive en #0, como en el Nadie Sabe Nada en la Cadena Ser.

Por su lado, Victoria Martín es una guionista joven que utiliza su imagen con unos límites pocos definidos entre su yo real y el personaje al que interpreta. La humorista prefiere un humor más ofensivo, crítico y mordaz, que abarca un amplio espectro de situaciones. En su caso, son los presentadores del programa Vodafone Yu, donde colabora semanalmente, quienes se echan las manos a la cabeza.

Los Chistes Guarros y el Silencio

Lo peor que puede pasar cuando explicas un chiste guarro es que el público guarde silencio y se oiga un murmullo. No importa si esto sucede porque no lo han entendido, porque les ha ofendido demasiado o porque no les ha hecho la menor gracia. Si te pasa con un chiste normal, pasas al siguiente y no pasa nada. Si nadie se ríe de tus chistes es porque eres un mal cómico. Cuando esto sucede lanzando bromas sexuales, escatológicas o polémicas, no solo eres mal cómico. También eres un cerdo y un gilipollas.

Victoria Martín en Vodafone Yu

La función del compañero es tan importante como la del chiste. Dilata el tiempo para que salgan otros temas y, de paso, aconseja al humorista que rebaje el tono. Las pocas risas pueden quedar disimuladas y, a menudo, la misma respuesta del compañero, con la cara o los gestos, puede ayudar desviar la atención. Tanto Ana Morgade en Vodafone Yu como Andreu Buenafuente son muy buenos en esta tarea.

A menudo te acaba haciendo más gracia la anticipada respuesta del compañero, que el chiste mismo. Al final resulta que nadie recuerda la burrada o guarrada que acaban soltar hace unos segundos. Todo es una pantomima que suele funcionar muy bien. El espectador se siente menos culpable riéndose con el compañero, que riéndose del chiste ofensivo o guarro.

El Ofendido y su Papel de Moderador

El compañero hace también la función de Pepito Grillo o voz de la conciencia. De esta forma, al espectador se siente menos culpable cuando se ríe. Ese compañero regaña al cómico o le hace entender que eso no se dice, que eso no se hace o que eso no se toca. Además, supongo que de esta forma, se deben ahorrar alguna que otra denuncia o al menos, suben el coste de ponerles una demanda.

En cualquier caso, la voz de la razón del moderador apacigua nuestras consciencias cuando disfrutamos y nos reímos de los chistes guarros, ofensivos o escatológicos. El humor no debería tener límites ya que los chistes políticamente correctos son aburridos y sosos. En esta sociedad hay gente que opina lo contrario y por eso se ofende sin la intención de ofender.

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Tyrion

Alias de un bufón. Beber, lujuria. Nadie puede igualarme en esas cosas. Adoro al dios de las tetas y del vino.

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